Qué es el CAT en un préstamo y cómo calcular cuánto pagarás en realidad

Antes de firmar cualquier crédito conviene mirar más allá de la tasa de interés, y ahí entra el CAT. Saber qué es el CAT en un préstamo te ayuda a comparar opciones de forma justa y a no llevarte sorpresas con comisiones o seguros que la tasa no refleja. En esta guía te explicamos qué incluye, qué no, por qué importa más que la tasa y, sobre todo, cómo calcular cuánto pagarás en realidad.

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Qué es el CAT y para qué sirve

El CAT, o Costo Anual Total, es una medida estandarizada del costo de un crédito expresada como porcentaje anual. Lo estableció el Banco de México (Banxico) mediante la Circular 21/2009 y su uso lo promueve la CONDUSEF para que cualquier persona pueda comparar créditos sin analizar por separado cada comisión, tasa o gasto. Es importante entender que no es un cobro extra que te haga la institución: es un resumen del costo del crédito pensado para comparar.

Qué incluye el CAT (y qué no)

El CAT integra la tasa de interés ordinaria, las comisiones (como la de apertura o administración), los seguros obligatorios, otros cargos y los descuentos o bonificaciones pactados en el contrato. Sin embargo, hay dos cosas que conviene tener claras:

  • El CAT se calcula y se publica sin IVA; por eso verás la leyenda “CAT sin IVA”. El IVA sobre intereses y comisiones es un gasto real que pagas en los créditos donde aplica, pero no forma parte de la cifra estandarizada del CAT.
  • El CAT no establece la periodicidad ni la frecuencia de tus pagos; solo resume el costo en un porcentaje anual.

Si en algún lugar lees que “el CAT incluye el IVA”, es un error frecuente. Para comparar bien, asegúrate de comparar el mismo tipo de dato entre productos: CAT sin IVA contra CAT sin IVA.

Por qué el CAT importa más que la tasa de interés

La tasa de interés solo te dice cuánto cobran por el dinero prestado, pero un crédito tiene costos adicionales que la tasa no muestra: comisión de apertura, seguros, cargos por administración, etc. Por eso, dos préstamos con la misma tasa de interés pueden tener un CAT muy distinto. El que tenga el CAT más bajo (comparando productos similares) suele ser el más barato.

El CAT no es lo que vas a pagar: el error más común

Aquí está la confusión que más caro sale. El CAT es un porcentaje para comparar, no el total que pagarás. Cuánto pagas en realidad depende del monto, el plazo, el número de pagos y los cargos del crédito. Un detalle clave: un plazo más largo puede bajar tu pago mensual, pero hacer que termines pagando más en total, porque acumulas más intereses a lo largo del tiempo.

Cómo calcular cuánto pagarás en realidad

  1. Reúne los datos del crédito: monto que recibes, plazo, número de pagos, monto de cada pago, comisiones y seguros.
  2. Suma todos tus pagos: multiplica el pago periódico por el número de pagos.
  3. Agrega las comisiones y seguros que pagas por separado (por ejemplo, la comisión de apertura).
  4. Resta el monto que recibiste: la diferencia es lo que el crédito te costó de más.
  5. Usa el CAT (del mismo tipo) para comparar opciones y la calculadora del CAT del Banco de México para obtener la cifra exacta.

Ejemplo (cifras ilustrativas): te prestan 10,000 pesos a 12 mensualidades de 980 pesos y te cobran 300 pesos de comisión de apertura. Tus pagos suman 980 × 12 = 11,760 pesos; más la comisión, 12,060 pesos en total. Como recibiste 10,000, el crédito te costó 2,060 pesos por encima de lo prestado. El CAT resume ese costo en un porcentaje anual para que puedas compararlo con otras ofertas.

Dónde verificar el CAT de un crédito

Todas las instituciones financieras están obligadas a publicar el CAT de sus productos, así que lo encontrarás en su sitio web y en tu contrato. Si una financiera no lo muestra o te dice que “no aplica”, tómalo como una señal de alerta. Para calcularlo o verificarlo por tu cuenta, puedes usar la calculadora del CAT del Banco de México, y para orientación al consumidor, consultar a la CONDUSEF.

Antes de cerrar: compara peras con peras

El CAT es una herramienta poderosa, pero solo si lo usas bien: compara productos parecidos, del mismo tipo de CAT y, en lo posible, con plazos equivalentes. Y nunca te quedes solo con el porcentaje: calcula cuánto pagarás en total y revisa si la mensualidad cabe en tu presupuesto. Esos minutos de análisis antes de firmar pueden ahorrarte miles de pesos a lo largo del crédito.

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